
Escrito por:
Santiago Tadeo Cervera.
Tras el experimento japonés de Dedication, Herbie Hancock entregó la verdadera continuación al excelente Head hunters (1973). De hecho, recupera la misma formación, un quinteto en el que la única variación es la presencia de Mike Clark a la batería, sustituyendo a Harvey Mason. También vuelve a movilizar su colección de sintetizadores Arp, muy novedosos por entonces, pero que ya empezaban a ser habituales en múltiples grabaciones de jazz-fusión de la época. Quiere esto decir que en Thrust vuelve a proponer una brillante fusión de jazz, funk y rock eléctricos que se desarrolla en el espacio y cuya misión parece ser viajar hacia el infinito en todas direcciones. Quizá en conjunto no esté tan logrado como Head hunters, pero es igualmente interesante e incluso, en ciertos pasajes, representa un paso más en la consecución de un groove hiptnótico, así como un mayor nivel de complejidad.
Como Head Hunters, Thrust incluye cuatro largas piezas que resultan igualmente sorprendentes durante la primera escucha pero que, no obstante, no provocan ningún tipo de rechazo a pesar de su gran complejidad y carácter aboslutamente innovador. En lugar de eso, lo que el oyente sentirá es una irremediable atracción por su poderoso groove, componente que permite que la música sea tan accesible. La unión de la percusión de Bill Summers, la batería de Mike Clark y el bajo eléctrico de Paul Jackson crea una base rítmica a la que puntualmente también se suma el propio Herbie Hancock cuando cede el protagonismo solista a Bennie Maupin. En la mayor parte del álbum, eso sí, es Hancock el que da un recital de improvisación, modernidad, sentido del groove y conocimiento del jazz con sus múltiples recursos como solista, estableciendo un riquísimo juego melódico y proponiendo un catálogo de texturas que sólo una escucha atenta permite apreciar. Pero el atractivo de Thrust no se reduce a su parte cerebral, a su carácter innovador, hasta yo diría que futurista, porque uno de los elementos que más llamá la atención, que lo convierte en irresistible, es la belleza de las melodías. Si Palm grease, composición de Herbie Hancock, es un maravilloso arranque, la pieza sublime es la ambiental Butterfly, de Hancock y Maupin, una de las cumbres artísticas de la escritura jazzística.
Músicos:
Herbie Hancock: fender rhodes, hohner D-6, Clavinet, Arp Odyssey Synthesizer, Arp Soloist Syntesizer, Arp 2600 Synthesizer y Arp String synthesizer.
Bennie Maupin: saxo soprano, saxo tenor, clarinete bajo, saxello y flauta alto.
Paul Jackson: bajo eléctrico.
Mike Clark: batería.
Bill Summers: percusión.
Tracklist:1. Palm grease. 10:38
2. Actual proof. 9:42
3. Butterfly. 11:18
4. Spank-a-lee. 7:12
Descargar: http://www.mediafire.com/?2awm0yzzymvHasta la próxima!